Mostrando entradas con la etiqueta pi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pi. Mostrar todas las entradas
miércoles, 18 de enero de 2012
PI , FE DE DEL CAOS
AÑO 1998 PAÍS Estados UnidoS DIRECTOR Darren Aronofsky
MÚSICA Clint Mansell GÉNERO Intriga. Fantástico. Drama | Película de culto. Cine independiente USA
SINOPSIS Max es un brillante matemático que está a punto de hacer el descubrimiento más importante de su vida: la decodificación del sistema numérico que rige el aparente caos del mercado bursátil; pero primero ha de encontrar el valor del número PI. Mientras investiga, afectado periódicamente por unas brutales jaquecas, es acosado por una poderosa empresa de Wall Street y una secta judía que pretende descifrar los secretos de los textos sagrados. Todos ansían apropiarse del inminente hallazgo de Max. (FILMAFFINITY)
CRÍTICAS :"Fascinante atmósfera, todo un homenaje al underground norteamericano. No se la pierda. Tiene el mismo poder de seducción que un relato de Kafka. En su complejidad está su belleza" (Sergi Sánchez: Fotogramas)
"Esforzado y complejo ejercicio fílmico matemático que da lugar a una apuesta radical y apasionante, en riguroso blanco y negro. Una recomendación segura" (M. Torreiro: Diario El País)
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Aguja de Buffon
La aguja de Buffon es un clásico problema de probabilidad geométrica, de inmediata realización práctica y cuyo interés radica en que es un método sencillo para ir aproximando el valor del número π a partir de sucesivos intentos. Fue planteado por el naturalista francés Buffon en 1733 y reproducido por él mismo ya resuelto en 1777 . Se trata de lanzar una aguja sobre un papel en el que se han trazado rectas paralelas distanciadas entre sí de manera uniforme. Se puede demostrar que si la distancia entre las rectas es igual a la longitud de la aguja, la probabilidad de que la aguja cruce alguna de las líneas es 2 / π.
П = 2N/A
Si la aguja es más corta que la distancia entre las rectas la probabilidad disminuye proporcionalmente al cociente entre la longitud de la aguja y la distancia entre las rectas, tomando el valor 2L / (Dπ) donde L es la longitud de la aguja y D la interdistancia entre las rectas.
П = 2NL/AD
La tercera situación, en que la longitud de la aguja es mayor que la distancia entre las rectas lleva a un resultado bastante más complicado.
Una generalización obvia de este problema es el problema de la Aguja de Buffon-Laplace, donde la aguja, en vez de lanzarse sobre un papel rayado, se lanza sobre una cuadrícula. Se llama de Buffon-Laplace pues aunque Buffon lo resolvió también en 1777, su solución contenía un error. Fue corregido por Laplace en 1812.
П = 2N/A
Si la aguja es más corta que la distancia entre las rectas la probabilidad disminuye proporcionalmente al cociente entre la longitud de la aguja y la distancia entre las rectas, tomando el valor 2L / (Dπ) donde L es la longitud de la aguja y D la interdistancia entre las rectas.
П = 2NL/AD
La tercera situación, en que la longitud de la aguja es mayor que la distancia entre las rectas lleva a un resultado bastante más complicado.
Una generalización obvia de este problema es el problema de la Aguja de Buffon-Laplace, donde la aguja, en vez de lanzarse sobre un papel rayado, se lanza sobre una cuadrícula. Se llama de Buffon-Laplace pues aunque Buffon lo resolvió también en 1777, su solución contenía un error. Fue corregido por Laplace en 1812.
curiosidades sobre pi ( П )
Curiosidades
En 1983, Rajan Mahadevan fue capaz de recitar de memoria 31.811 decimales de pi.
Los pies de un elefante tienen forma circular. Multiplica el diámetro de su pie por 2П y el resultado obtenido es la altura del elefante (de los pies a la espalda).
Si quisiéramos escribir en línea recta los 200.000 millones de decimales de pi calculados por Kanada y Takahasi en 1999, el papel necesario tendría una longitud tal, que podría dar una vuelta a la circunferencia de la Tierra. (Fuente: Times New Roman; Tamaño: 12; 5 dígitos en cada centímetro)
Con sólo unos 40 decimales del número pi se podría calcular la longitud de una circunferencia que abarcara a todo el universo visible, con un error menor que el radio de un átomo de hidrógeno.
Si tomamos dos números enteros positivos al azar, la probabilidad de que sean coprimos (no tengan factores comunes) es 6 /pi2.
Si en este poema cuentas las letras de cada palabra tendrás las primeras veinte cifras de :
Soy y seré a todos definible,
mi nombre tengo que daros,
cociente diametral siempre inmedible
soy de los redondos aros.
Esta otra frase nos da las diez primeras cifras decimales de :
Con 1 hilo y 5 mariposas
se pueden hacer mil cosas.
El Número Pi
(Poema de Wislawa Szymborska)
Digno de admiración es el número Pi
tres coma catorce,
Todas sus siguientes cifras también son iniciales,
quince noventa y dos porque nunca termina.
No se deja abarcar sesenta y cinco treinta y cinco con la mirada,
ochenta y nueve con los cálculos
setenta y nueve con la imaginación
y ni siquiera treinta y dos treinta y ocho con una broma o sea comparación
cuarenta y seis con nada
veintiséis cuarenta y tres en el mundo.
La serpiente más larga de la tierra después de muchos metros se acaba.
Lo mismo hacen aunque un poco después las serpientes de las fábulas.
La comparsa de cifras que forma el número Pi
no se detiene en el borde de una hoja,
es capaz de continuar por la mesa, el aire,
la pared, la hoja de un árbol, un nido, las nubes, y así hasta el cielo,
a través de toda esa hinchazón e inconmensurabilidad celestiales.
Oh, qué corto, francamente rabicorto es el cometa.
¡En cualquier espacio se curva el débil rayo de una estrella!
Y aquí dos treinta y uno cincuenta y tres diecinueve
mi número de teléfono el número de tus zapatos
el año mil novecientos setenta y tres piso sexto
el número de habitantes sesenta y cinco céntimos
centímetros de cadera dos dedos charada y mensaje cifrado,
en la cual ruiseñor que vas a Francia
y se ruega mantener la calma
y también pasarán la tierra y el cielo,
pero no el número Pi, de eso ni hablar,
seguirá sin cesar con un cinco en bastante buen estado,
y un ocho, pero nunca uno cualquiera,
y un siete, que nunca será el último,
y metiéndole prisa, eso sí, metiéndole prisa a la perezosa eternidad para que continúe.
En 1983, Rajan Mahadevan fue capaz de recitar de memoria 31.811 decimales de pi.
Los pies de un elefante tienen forma circular. Multiplica el diámetro de su pie por 2П y el resultado obtenido es la altura del elefante (de los pies a la espalda).
Si quisiéramos escribir en línea recta los 200.000 millones de decimales de pi calculados por Kanada y Takahasi en 1999, el papel necesario tendría una longitud tal, que podría dar una vuelta a la circunferencia de la Tierra. (Fuente: Times New Roman; Tamaño: 12; 5 dígitos en cada centímetro)
Con sólo unos 40 decimales del número pi se podría calcular la longitud de una circunferencia que abarcara a todo el universo visible, con un error menor que el radio de un átomo de hidrógeno.
Si tomamos dos números enteros positivos al azar, la probabilidad de que sean coprimos (no tengan factores comunes) es 6 /pi2.
Si en este poema cuentas las letras de cada palabra tendrás las primeras veinte cifras de :
Soy y seré a todos definible,
mi nombre tengo que daros,
cociente diametral siempre inmedible
soy de los redondos aros.
Esta otra frase nos da las diez primeras cifras decimales de :
Con 1 hilo y 5 mariposas
se pueden hacer mil cosas.
El Número Pi
(Poema de Wislawa Szymborska)
Digno de admiración es el número Pi
tres coma catorce,
Todas sus siguientes cifras también son iniciales,
quince noventa y dos porque nunca termina.
No se deja abarcar sesenta y cinco treinta y cinco con la mirada,
ochenta y nueve con los cálculos
setenta y nueve con la imaginación
y ni siquiera treinta y dos treinta y ocho con una broma o sea comparación
cuarenta y seis con nada
veintiséis cuarenta y tres en el mundo.
La serpiente más larga de la tierra después de muchos metros se acaba.
Lo mismo hacen aunque un poco después las serpientes de las fábulas.
La comparsa de cifras que forma el número Pi
no se detiene en el borde de una hoja,
es capaz de continuar por la mesa, el aire,
la pared, la hoja de un árbol, un nido, las nubes, y así hasta el cielo,
a través de toda esa hinchazón e inconmensurabilidad celestiales.
Oh, qué corto, francamente rabicorto es el cometa.
¡En cualquier espacio se curva el débil rayo de una estrella!
Y aquí dos treinta y uno cincuenta y tres diecinueve
mi número de teléfono el número de tus zapatos
el año mil novecientos setenta y tres piso sexto
el número de habitantes sesenta y cinco céntimos
centímetros de cadera dos dedos charada y mensaje cifrado,
en la cual ruiseñor que vas a Francia
y se ruega mantener la calma
y también pasarán la tierra y el cielo,
pero no el número Pi, de eso ni hablar,
seguirá sin cesar con un cinco en bastante buen estado,
y un ocho, pero nunca uno cualquiera,
y un siete, que nunca será el último,
y metiéndole prisa, eso sí, metiéndole prisa a la perezosa eternidad para que continúe.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




